Este hotel combina de una manera magistral la tradición con la modernidad. El edificio donde está ubicado, declarado de interés nacional, conserva la fachada de piedra original, muestra de la arquitectura alpina, pero cruzando sus puertas eso es otro mundo. El hotel presenta un estilo moderno, colorido y lleno de detalles que unido a la calidad de materiales como el mármol y la madera crean un ambiente confortable y con mucho estilo.
Al entrar encontramos la recepción a la izquierda y el resto del espacioso hall, con suelos de mármol gris y paredes forradas en madera, ocupado por varias zonas de descanso con cómodos sillones en tapicería verde y una espectacular chimenea que no olvida las reminiscencias típicas del estilo de alta montaña. Estos elementos junto a las alfombras, las mesitas auxiliares y los variados detalles florales han sido colocados de una forma muy equilibrada aprovechando perfectamente el espacio sin ser recargada.
El hotel cuenta con 61 habitaciones y unas prestaciones que le colocan a la cabeza de los establecimientos más punteros en la categoría de 3 estrellas. Empezando por su ubicación en la principal avenida de Andorra la Vella, está a un paso de las principales actividades que el viajero busca cuando visita Andorra, sin necesidad de mover el automóvil cuando va a ir de compras y sin tener que hacer grandes desplazamientos para dirigirse a las pistas de esquí.
Como fue renovado en el año 2010 ha sido dotado con las últimas prestaciones y así puede ofrecer servicios como conexión wifi a internet, servicio de lavandería y médico, guarda-bicicletas y los tradicionales como recepción las 24 horas, caja fuerte y parking con plazas limitadas. Hay una zona de aparcamiento en el exterior.