Si en cada hotel de esta zona de los Pirineos, la decoración es exquisita, en el Hotel del Tarter, de 3 estrellas, las sorpresas empiezan en su fachada. Construidas en piedra y madera, cabe destacar las enormes vigas que sirven de sobre ventanas, que dan una imagen de solidez estructural al conjunto, y permiten imaginar su calidez interior.
Destacar la originalidad y belleza de las estructuras de madera tratada, que componen y sirven de base a los balcones y terrazas exteriores de algunas de sus habitaciones. En definitiva un sobresaliente edificio que en algunos de sus rincones nos transporta a épocas pasadas.
Situado a solo 20 minutos de Andorra la Vella, es un buen refugio para usarlo como centro de las visitas turísticas que se pueden realizar, cuya información muy completa, se ofrece desde su recepción, 24 horas al día. Por cierto, también se pueden adquirir forfaits para evitar las típicas colas en la estación de invierno.
Se ofrecen servicios esmerados de lavandería y planchado. Y, como novedad, un servicio de acceso directo a pistas, que es recomendable utilizar y reservar. Dispone también de aparcamiento en dos modalidades, privado, que es necesario reservar y su precio es de 10 euros diarios, y público, completamente gratis y que no es necesario reservar. Completando la oferta de servicios del hotel, y muy útil y ya necesario, se ofrece el servicio de acceso a internet Wi-Fi, disponible en todas las zonas del hotel, y también gratis.