Este hotel cuenta con 80 luminosas y elegantes habitaciones. Todos sus detalles están perfectamente cuidados y permiten disfrutar de la estancia de forma muy especial. Por supuesto, también dispone de 8 suites, que por algo más de dinero, ofrecen mayor espacio y comodidad.
Todas las habitaciones cuentan con televisión por satélite, conexión wi-fi y mini-bar. Además, muchas de ellas tienen un sofá-cama que puede ser utilizado para descansar e incluso para dormir, en caso necesario. La decoración es sencilla pero tiene un toque de elegancia combinando los colores cremas con la tarima marrón del suelo. Sin excesos pero con lo necesario para sentirse a gusto.
La mayoría de habitaciones ofrecen unas magníficas vistas al país de los Pirineos, siendo una experiencia extraordinaria ver las montañas nevadas en el exterior mientras se toma algo reposando en sus cómodos sofás.
Un detalle importante de las habitaciones es que están perfectamente insonorizadas, lo cual es de agradecer por los turistas que buscan tranquilidad absoluta. Estar en el centro de la bulliciosa Escaldes sin oír ningún ruido molesto es un valor importante para un hotel tan céntrico.