El edificio que alberga el hotel Font llama poderosamente la atención. Combina el encanto de las típicas construcciones andorranas, pero a la vez tiene un sello propio. La fachada es de un intenso color amarillo con vigas de madera y el tejado de pizarra. La entrada es muy bonita con un zócalo alto en piedra como si se tratara de un refugio de montaña. La verdad es que es muy original.
Este hotel construido en 1990 y reformado por completo en el 2005, se encuentra en el centro de la estación de esquí, a pocos metros del telecabina por el que se accede a las pistas de Vallnord. Entre lo que más destaca del hotel se encuentra una sala especial para almacenar los equipos de esquí, una comodidad muy a tener en cuenta por los practicantes de este deporte.
Sus dos estrellas garantizan un servicio básico como el que buscan muchos de los que visitan el país, que sin tener que lapidar el presupuesto puedan disponer de un alojamiento sin grandes pretensiones en las prestaciones pero con un servicio correcto, instalaciones limpias y un trato profesional por parte del personal
De esta manera el Hotel Font ofrece a sus clientes 31 habitaciones perfectamente equipadas, restaurante, bar cafetería, ascensor, sala de televisión y lectura muy acogedora, lavandería con máquinas de monedas y zona de aparcamiento. Pero lo que mejor puede ofrecer el Hotel Font es su ubicación, no solo por la cercanía a las estaciones de esquí como ya se ha mencionado, sino también porque está a tan solo 6 km de la zona principal de comercio y ocio en Andorra la Vella y muy cerca de otros puntos de interés. Además el personal, muy atento, siempre está dispuesto a proporcionar la información que necesitemos en nuestro viaje.