Albarracín es uno de los conjuntos medievales mejor conservados de España, con casas de tonos rojizos colgadas sobre un meandro del río Guadalaviar y una muralla que serpentea por lo alto del cerro. La Catedral del Salvador, de estilo gótico-renacentista y construida entre los siglos XVI y XVII, y el Museo de Albarracín completan un recorrido que se puede hacer casi entero a pie, aunque las cuestas empinadas del casco antiguo no son aptas para todo el mundo.
¿Dónde alojarse en Albarracín?
El casco histórico tiene calles muy estrechas y con pendiente, y el aparcamiento dentro del propio pueblo es limitado, así que muchos visitantes dejan el coche en los aparcamientos de las afueras y suben andando. Si prefieres tener el coche a mano, conviene reservar un alojamiento con parking propio o confirmarlo antes de llegar.