El Hotel Virrey es un hotel de gestión familiar y tres estrellas, situado en pleno centro de Arnedo, la "Ciudad del Calzado". Miembro del Club de Gastrohoteles de La Rioja, apuesta por una gastronomía de calidad con producto de temporada, y es una opción muy práctica tanto para el turismo como para viajes de trabajo.
Ubicación de Hotel Virrey
Se encuentra en el Paseo de la Constitución, en pleno centro histórico de Arnedo, a solo seis minutos a pie del Monasterio de Nuestra Señora de Vico. Desde aquí se puede visitar cómodamente el Museo de las Ciencias, las iglesias de San Cosme y San Damián, y organizar excursiones a los yacimientos de huellas de dinosaurios, pozas de aguas termales, el observatorio de buitres o las bodegas de la zona, todo ello a corta distancia en coche.
Habitaciones
El hotel dispone de 36 habitaciones recientemente reformadas, insonorizadas, con suelo de parqué cálido, aire acondicionado, televisión vía satélite, caja fuerte y escritorio. Todas cuentan con baño completo con ducha de masaje, secador de pelo y artículos de aseo; algunas tienen balcón privado. Alguna reseña puntual menciona que la habitación asignada no coincidía exactamente con la mostrada en fotos.
Restaurante y bar
El restaurante está especializado en cocina tradicional riojana, con platos a la brasa y menú del día, además de carta. El Espacio Platea Lounge Bar ofrece un ambiente diferente al aire libre, y también hay bar-cafetería para el desayuno continental, que en algunas opiniones se valora de forma muy dispar: mientras muchos lo consideran variado y completo, alguna reseña puntual lo describe como escaso para su precio.
Otros servicios
El hotel cuenta con salón social con chimenea, salas para reuniones y convenciones, aparcamiento, garaje e incluso discoteca. También ofrece servicio de conserjería, mostrador de información turística, alquiler de bicicletas y posibilidad de contratar guías turísticos, canguros para niños, lavandería y planchado.
Aspectos a tener en cuenta
El hotel no dispone de camas supletorias o cunas para bebés. Se admiten mascotas bajo petición, con posibles cargos adicionales. Algunas habitaciones dan a la calle principal, con tráfico nocturno intenso, aunque con buenas vistas a la montaña y al castillo iluminado por la noche.
Entre los aspectos más valorados por los huéspedes destacan el ambiente pequeño y acogedor del hotel, la calidad de la cena (con platos como fideuá de setas o carrillera de ternera), el completo desayuno buffet y el trato amable del personal.