Frigiliana, calles blancas y la última miel de caña de Europa
Actualizado por Roberto el 02/08/2026

La fábrica que no ha parado desde 1630
En el centro de Frigiliana, el Palacio de los Condes de Frigiliana, conocido por todos como "El Ingenio", alberga la fábrica Nuestra Señora del Carmen: la única fábrica de miel de caña que sigue activa en toda Europa. Lleva funcionando de manera ininterrumpida desde 1630, y parte de la maquinaria que se usa hoy data de 1909. Se puede visitar y comprar miel de caña directamente en su tienda.
Un laberinto blanco declarado Bien de Interés Cultural
El Conjunto Histórico de Frigiliana, declarado Bien de Interés Cultural, es un laberinto de callejuelas estrechas y empinadas entre casas encaladas cubiertas de flores. En su corazón se encuentra la Iglesia de San Antonio de Padua, de líneas barrocas sencillas que encajan bien con el resto del pueblo, sin llamar la atención por sí sola.
Del Neolítico al azúcar: el Museo Arqueológico
El Museo Arqueológico de Frigiliana ocupa el edificio de El Apero, antiguo almacén de herramientas de la producción azucarera, y reúne piezas que van desde el Neolítico hasta la Edad Moderna. Es una buena forma de entender por qué el azúcar y la miel de caña han marcado tanto la historia de este pueblo.
Senderos hacia la Sierra de Tejeda
A las afueras del pueblo empieza el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, con rutas de senderismo que combinan vistas al Mediterráneo y a la montaña en un mismo recorrido. Son caminos exigentes en algunos tramos, pero accesibles para quien busque una excursión de medio día sin alejarse demasiado del pueblo.
Migas, almendras y miel de caña
La gastronomía de Frigiliana gira, como era de esperar, en torno al aceite de oliva, las almendras y la miel de caña de El Ingenio, presente en buena parte de los postres locales. Las migas siguen siendo el plato más pedido en los restaurantes del pueblo, sobre todo acompañadas de un vaso de vino dulce de la zona.
Dónde alojarte
Los hoteles en Frigiliana suelen ser establecimientos pequeños, muchas veces instalados en casas del centro histórico o en antiguos cortijos reconvertidos, con vistas al valle o al mar según la zona del pueblo. Conviene reservar con antelación si tu visita coincide con primavera u otoño, las épocas en las que Frigiliana recibe más visitantes atraídos por sus calles floridas.
Qué ver en Frigiliana