El Hotel Charle es una antigua posada del siglo XIX, construida en piedra y madera, reconvertida en un hotel rural de dos estrellas con genuino aire de montaña. Situado junto al río Aragón, a los pies del Pirineo, cuenta con su propia escuela de equitación y es una opción muy popular para colonias infantiles, campamentos de verano y viajes escolares de esquí.
Ubicación de Hotel Charle
Se encuentra en la Carretera de Francia, en un entorno rural junto al río Aragón, a unos dos o tres kilómetros de Jaca, en pleno Camino de Santiago. La distancia al centro varía según la fuente entre diez minutos en coche y unos treinta minutos a pie.
La zona cuenta con numerosas rutas de senderismo y cicloturismo, y el propio río forma en verano pozas naturales de agua cristalina donde es posible bañarse. Las estaciones de esquí de Candanchú y Astún quedan a pocos minutos en coche, ideales para madrugar y subir a esquiar sin perder tiempo.
Habitaciones
El hotel dispone de 25 unidades, entre 13 habitaciones estándar, 11 superiores y 1 apartamento, con capacidad total para 77 personas. Las habitaciones conservan atractivos suelos de madera, con televisión, baño privado y buenas vistas a la montaña o al jardín; alguna cuenta con salida directa al jardín, muy práctico para quienes viajan con mascota.
Escuela de equitación y actividades
Uno de los rasgos más diferenciales del Hotel Charle es su escuela de equitación propia, que ofrece clases y rutas a caballo tanto para adultos como para niños. El hotel está especialmente preparado para grupos: colonias infantiles de idiomas, campamentos de verano, viajes escolares a la nieve y salidas de ocio-aventura, con áreas polivalentes, sala de juegos y salones de reuniones.
Restaurante y zonas comunes
El hotel cuenta con restaurante amplio, cafetería, salones, sala de televisión y una sala de lectura.
Aparcamiento y otros aspectos a tener en cuenta
Ofrece wifi gratuito y aparcamiento privado gratuito. Hay zona de picnic y terraza solárium. Al estar en un entorno rural algo alejado del centro, quien no tenga coche debería valorar cómo desplazarse para cenar o hacer compras si el restaurante del hotel no está disponible.
Entre los aspectos más valorados por los huéspedes destacan el entorno natural junto al río, la comodidad de las camas, la ayuda del propietario ante imprevistos y la experiencia de los niños con los caballos.