Por la mañana se ofrece un menú-buffet muy abundante y variado, con bebidas calientes, como café, leche, cacao e infusiones, y frías, como zumos. Asimismo, hay productos de bollería, pan tostado, mermeladas, mantequilla, embutidos, y otros, todos ellos de calidad.
Hay un agradable bar, donde podremos tomar un café o una copa, o incluso un bocadillo si nos apetece.
El Nuria dispone asimismo de un restaurante-delicatessen, con una selecta carta de vinos, donde se pueden degustar exquisitos platos de la cocina catalana y mediterránea. También hay un menú diario.
Si avisamos antes nos pueden preparar un picnic, para llevarlo si vamos de excursión y no tener que preocuparnos por la comida.
Y, si tenemos hambre a horas atípicas, en el hotel encontraremos máquinas expendedoras de bebidas y de aperitivos.