El restaurante de este hotel permite disfrutar a un nivel sublime de la mejor gastronomía andorrana. No obstante, no todo es cocina tradicional. También es posible disfrutar de platos de nueva cocina y deleitarse con la comida fusión que se prepara en estas dependencias.
El restaurante tiene un carácter íntimo y sumamente agradable, pues su capacidad máxima es para 50 comensales, por lo que se garantiza el trato personalizado y lleno de atenciones.
El desayuno se ofrece en formato buffet y se sirven todo tipo de platos fríos y calientes para agasajar a los clientes. Se le concede especial importancia a la bollería, siempre casera y a los productos lácteos, famosos en la zona por su calidad.
La cena se sirve a la carta. Algo de especial interés es la sensibilidad que demuestra la administración del hotel con las personas que tienen necesidades diferentes. El caso es que se ofrece la posibilidad de pedir un menú vegetariano o sin gluten. En este último caso preparan los alimentos en recipientes diferentes para que no haya posibilidad de contaminación con el gluten de otros alimentos.