A menos de 10 minutos de Salou pero con un carácter bastante distinto, Cambrils ha sabido mantener su identidad de pueblo marinero incluso en pleno agosto, cuando su población se multiplica con la llegada de visitantes. Forma parte, junto con Salou y Vila-seca, de la llamada Costa Daurada turística, aunque aquí el puerto pesquero sigue marcando el ritmo del día a día por encima del ocio nocturno.
El alojamiento en Cambrils tiende a ser más familiar y menos masificado que el de sus vecinos, con hoteles en Cambrils que van desde pequeños establecimientos en el casco antiguo hasta complejos con piscina en la zona de playas del oeste, camino de Vilafortuny y Cap Roig. Es también una base cómoda para quien quiere combinar playa con alguna visita a PortAventura sin alojarse dentro del propio resort.