Cangas de Onís, el puente romano que no era romano
Actualizado por Roberto el 30/07/2026

El puente romano que no es romano
El Puente Romano de Cangas de Onís, con sus tres arcos desiguales y la Cruz de la Victoria colgando del arco central, es el gran símbolo de la villa. Pero, a pesar de su nombre, no data de época romana: la construcción actual es medieval, de los tiempos del rey Alfonso XI de Castilla. Es probable que ocupe el lugar de un puente romano anterior, pero de aquel no queda nada visible hoy.
La capilla construida sobre un dolmen
La Capilla de Santa Cruz esconde uno de los rincones más curiosos de Cangas de Onís: bajo su suelo se conserva un dolmen de hace unos 5.000 años, visible a través de un cristal. La capilla original fue mandada construir en el año 737 por el rey Favila, hijo de Pelayo y segundo rey de Asturias, para guardar la Cruz de la Victoria. Favila reinó solo dos años: según los cronistas, murió en el año 739 durante una cacería, atacado por un oso.
Los Lagos de Covadonga y el Santuario
A pocos kilómetros de la villa, los Lagos de Covadonga —Enol y Ercina— son una de las visitas obligadas de la zona, con rutas de senderismo entre montañas de origen glaciar. Muy cerca, el Santuario de Covadonga marca el lugar donde, según la tradición, comenzó la Reconquista en el año 722.
Fabada, cachopo y sidra
La gastronomía de Cangas de Onís no se aleja de los clásicos asturianos: fabada, cachopo y quesos artesanos, acompañados de sidra servida al estilo tradicional, escanciada desde lo alto. Es habitual encontrar sidrerías con terraza junto al propio Puente Romano, con vistas al Sella mientras se come.
Dónde alojarte en Cangas de Onís
Los hoteles en Cangas de Onís van desde alojamientos rurales en los alrededores hasta opciones más urbanas junto al río Sella, en pleno centro. Conviene reservar con antelación en los meses de verano y en fechas cercanas a las fiestas de Covadonga, cuando la zona recibe más visitantes atraídos por los Lagos y el Santuario.
Qué ver en Cangas de Onís