El Sercotel Calle Mayor, miembro de Ascend Collection, es un elegante hotel de diseño de cuatro estrellas instalado en una antigua mansión del siglo XVI, en pleno centro histórico de Logroño. Con una ubicación privilegiada junto al río Ebro, es habitualmente uno de los hoteles mejor valorados de la ciudad.
Ubicación de Sercotel Calle Mayor
Se encuentra en la calle Marqués de San Nicolás, a solo 100 metros de la Concatedral de Santa María de la Redonda, 200 metros de la Calle del Laurel y a dos minutos a pie del Parque del Ebro. Las iglesias de Santa María de Palacio y Santiago el Real quedan a pocos pasos, y el Riojaforum a un kilómetro.
Habitaciones
El hotel dispone de 30 habitaciones elegantes y espaciosas, con suelo de parquet, mobiliario moderno, aire acondicionado, minibar, televisión de pantalla plana vía satélite, colchones viscoelásticos y ropa de cama de alta calidad. Los baños incluyen bidé, ducha a ras de suelo, inodoro separado y artículos de aseo gratuitos. Las ventanas están insonorizadas, aunque alguna reseña puntual menciona haber escuchado algo de ruido de la calle por la noche.
Biblioteca, gimnasio y otros servicios
El hotel cuenta con un salón biblioteca moderno con prensa gratuita, gimnasio, servicio de alquiler de bicicletas y lavandería o tintorería. También hay un bar de tapas propio. El desayuno buffet, con un coste de unos 18 euros por persona.
Restaurante cercano
Para comidas y cenas, los huéspedes pueden acudir a la Sidrería San Gregorio, a unos 450 metros del hotel, aunque la zona de las calles San Juan y Laurel, a menos de cinco minutos a pie, ofrece una enorme variedad de restaurantes, sidrerías y bares de tapas.
Aparcamiento y otros aspectos a tener en cuenta
Hay aparcamiento privado a pocos metros del hotel (unos 20 metros según una reseña), esencial dado que la zona está formada mayoritariamente por calles peatonales; conviene reservarlo con antelación. No se admiten mascotas. Es necesario avisar con antelación la hora prevista de llegada.
Entre los aspectos más valorados por los huéspedes destacan la ubicación excepcional en pleno centro, la amplitud y comodidad de las habitaciones, la amabilidad del personal y el buen estado de conservación de un edificio histórico del siglo XVI.