La Casa Rural Torredano, inaugurada en 2004 respetando la estructura de un edificio anterior, se encuentra en el corazón de Nalda, en la Plaza de la Fuente. Conserva elementos originales como los soportales con columnas de piedra, una impresionante galería superior con vistas al valle, las bóvedas de los techos y las tarimas de los suelos recuperadas, además de mobiliario restaurado, en un ambiente que combina lo mejor de un hotel y una casa rural tradicional.
Ubicación de Casa Rural Torredano
Se encuentra en pleno centro de Nalda, a una distancia de Logroño que varía según la fuente entre 15 y 19 kilómetros, en el Valle del Iregua y a la entrada de la comarca de Cameros. Las Cuevas de los Palomares están a solo un kilómetro, el Castillo de Nalda a poca distancia, y la Peña Bajenza y el mirador Puerta de Cameros a unos 2 kilómetros. El centro del pueblo queda a cinco minutos a pie.
Las habitaciones
La casa dispone de 8 habitaciones dobles (con posibilidad de camas supletorias), repartidas en dos plantas, con capacidad conjunta de entre 18 y 22 personas según la fuente. Se puede alquilar completa, con uso de cocina, o por habitaciones sueltas. Todas cuentan con baño privado con ducha, inodoro separado, secador de pelo y toallas; el interior incluye también sofá, escritorio y televisión de pantalla plana vía satélite en algunas zonas.
Zonas comunes
En la planta baja se encuentra el amplio comedor, donde se puede degustar el desayuno, con cocina totalmente equipada y menaje disponible. En la planta superior hay un salón con aire acondicionado y bonitas vistas al valle del Iregua. La casa cuenta también con zona de barbacoa para uso de los huéspedes.
Actividades en la zona
Desde la casa se pueden organizar numerosas actividades de turismo activo: golf, puenting, multiaventura, escalada, rutas a caballo, quads, agroturismo, ciclismo y deportes náuticos, además de senderismo por el entorno natural del Valle del Iregua y visitas a bodegas y catas de vino de la Rioja.
Aspectos a tener en cuenta
Al tratarse de una casa rural de alquiler íntegro o por habitaciones, no cuenta con los servicios propios de un hotel convencional, como recepción permanente o restaurante propio más allá del desayuno servido en el comedor.
Entre los aspectos más valorados por los huéspedes destacan la ubicación privilegiada en el centro del pueblo, la comodidad de las instalaciones, las vistas al valle desde el salón, y la atención cercana del servicio de atención al cliente.