El Hotel Mare Nostrum es un pequeño y sencillo hotel familiar de dos estrellas, situado en primera línea de la Playa Norte de Peñíscola, junto al casco antiguo. Es conocido sobre todo por su cafetería en la planta superior, con vistas panorámicas al Castillo del Papa Luna que muchos huéspedes describen como el mejor momento de su estancia.
Ubicación de Hotel Mare Nostrum
Se encuentra en la calle Molino, a solo 150 metros del casco antiguo y a unos cinco u ocho minutos a pie del Castillo del Papa Luna. Muy cerca están el puerto, los jardines que conducen al castillo, el faro, la iglesia de Santa María y el Bufador, el curioso túnel excavado en la roca sobre la que se asienta la ciudad.
Habitaciones
El hotel dispone de 24 habitaciones de entre 16 y 21 m², con aire acondicionado, calefacción, suelo de baldosa, televisión y armario. El baño privado incluye bañera, bidé y artículos de aseo gratuitos. Todas tienen vistas al mar o a la ciudad antigua, y algunas cuentan con balcón.
Alguna reseña puntual señala que los colchones necesitarían renovarse, aunque la mayoría de opiniones valoran muy positivamente la limpieza y el orden de las habitaciones, con servicio de limpieza diario.
Cafetería y desayuno
La cafetería, situada en la planta superior, ofrece un desayuno continental acompañado de vistas panorámicas a la bahía y al castillo, uno de los aspectos más elogiados por los huéspedes; abre de mediados de marzo a mediados de octubre. Varias reseñas piden que la terraza pudiera estar abierta siempre, dado lo mucho que la disfrutan.
Aparcamiento y otros aspectos a tener en cuenta
El hotel no dispone de aparcamiento propio, algo que varias reseñas señalan como el principal inconveniente. No se admiten mascotas ni hay posibilidad de añadir camas supletorias. Al llegar se solicita un depósito de 100 euros con tarjeta, que se devuelve íntegramente al hacer el check-out. Los menores de 18 años solo pueden alojarse acompañados de un progenitor o tutor legal.
Entre los aspectos más repetidos en las opiniones destacan la ubicación excepcional junto a la playa y al casco histórico, el trato encantador del personal y la calidad del desayuno con vistas.