El Parador de Santo Domingo de la Calzada ocupa el antiguo Hospital de Peregrinos, levantado por Santo Domingo en el siglo XII para acoger a quienes recorrían el Camino de Santiago. Restaurado en 1965 para convertirse en Parador, conserva un vestíbulo con arcos góticos originales y artesonados de madera que dan una idea de su pasado histórico.
Ubicación del Parador de Santo Domingo de la Calzada
Se encuentra en la Plaza del Santo, justo enfrente de la Catedral, en pleno corazón de la villa. Desde las ventanas de muchas habitaciones se puede ver la propia plaza, la Catedral y, según cuenta la leyenda, escuchar las campanas marcando el paso de los peregrinos.
Santo Domingo de la Calzada está a 46 kilómetros de Logroño, 68 de Burgos y 18 de Haro, con conexión directa a la AP-68 en dirección Zaragoza-Bilbao. La localidad se sitúa en plena Ruta Jacobea, un buen punto de partida para el turismo rural, el golf, el senderismo o la cercana estación de esquí de Valdezcaray.
Habitaciones
Las habitaciones del Parador de Santo Domingo de la Calzada mantienen un carácter regio y elegante, algunas con camas con dosel, y cuentan con televisión, minibar y baño privado con secador de pelo. El hotel dispone también de aire acondicionado, ascensor y accesos adaptados.
Restaurante y salones
El restaurante del Parador sirve auténtica cocina riojana tradicional, con platos como el bacalao a la riojana, los pimientos rellenos o la menestra de verduras de la huerta de la Ribera, acompañados de una buena selección de vinos locales. También hay bar, biblioteca y varios salones majestuosos, adecuados para actos y reuniones sociales.
Aparcamiento y otros servicios
Ofrece garaje y aparcamiento, con punto de recarga para vehículos eléctricos, caja fuerte, tienda, servicio de lavandería en seco, salas de conferencias y reuniones, y wifi gratuito en todo el establecimiento.
Aspectos a tener en cuenta
No se admiten mascotas. Las cunas y camas supletorias están sujetas a disponibilidad. Al tratarse de un edificio histórico y monumental, el ambiente es más solemne y palaciego que el de un hotel moderno estándar, algo que conviene tener presente según lo que se busque.
Entre los aspectos más valorados por los huéspedes destacan la ubicación excepcional frente a la Catedral, la calidad de la gastronomía riojana y el carácter histórico del edificio.