El edificio que aloja el hotel NH Palacio de la Merced es un lugar histórico y maravilloso. El Palacio de la Merced es un antiguo monasterio que data del siglo XVI y ha experimentado sucesivas reformas a lo largo de los siglos.
Entre otras maravillas, ofrece un magnífico claustro de estilo gótico tardío. La fachada también resulta espectacular y es digna de admiración por los transeúntes aunque no se alojen en tan bonito hotel. La última reforma data del 2002 y mejoró enormemente las infraestructuras sin perder un ápice el sabor por lo clásico y monumental.
Cuando uno entra en la recepción se da cuenta que no se halla ante un hotel cualquiera. El amplio espacio, palaciego como es normal, dispone de unas columnas y un suelo acogedor. La luz natural es la protagonista en esta estancia y en la mayor parte del Hotel. La madera oscura de la zona de recepción se combina con el crema de las paredes y el suelo claro. No obstante, lo mejor del lugar es el trato amable y personalizado que ofrecen los trabajadores del hotel.
El hotel también dispone de varias salas de conferencias equipadas con las últimas tecnologías y salones de banquetes y celebraciones familiares. Porque, ¿quién puede resistirse a una celebración familiar en un entorno idílico y con el trato más profesional que se puede imaginar?