Haro es, sin discusión, la capital del vino de La Rioja, y lo demuestra en cada esquina: en su Barrio de la Estación, considerado el enclave con mayor concentración de bodegas centenarias del mundo, nombres como Muga, CVNE, López de Heredia o La Rioja Alta llevan más de un siglo exportando el prestigio del Rioja por medio planeta. Cada 29 de junio esa devoción se vuelve fiesta pura en la Batalla del Vino, cuando miles de personas vestidas de blanco suben al cerro de San Felices para empaparse literalmente de tinto en una celebración declarada de Interés Turístico Nacional. Los hoteles en Haro combinan la cercanía a este patrimonio enológico con un casco histórico monumental, presidido por la portada plateresca de la iglesia de Santo Tomás.
El alojamiento en Haro es la elección natural para cualquier ruta de enoturismo por la Rioja Alta, ya que desde aquí se puede recorrer a pie el Barrio de la Estación y sus bodegas, y en pocos minutos en coche llegar a pueblos vecinos como Briones, San Vicente de la Sonsierra o Fuenmayor. A la oferta de catas y visitas guiadas se suma una animada vida de bares de pinchos y restaurantes, lo que convierte a Haro en un destino tan completo para el paladar como para los sentidos.