Sin estar en el mismo centro de Burgos, el hotel Cardeña cuenta con una ubicación muy práctica, tanto para los que visitan la ciudad por turismo como para los que lo hacen por negocios, ya que se encuentra en una zona muy tranquila, con zonas verdes ideales para hacer ejercicio o pasear, lejos del bullicio y de los problemas de aparcamiento pero a la vez, está a tan solo unos minutos andando del centro histórico, con lo que en un abrir y cerrar de ojos nos situamos en las calles más comerciales y con más vida de la ciudad. Podríamos decir entonces que este hotel es un dos en uno: paz y funcionalidad.
El hotel además no es muy grande, lo que nos asegura un trato personal y familiar. Tiene 27 habitaciones muy bien equipadas y cuenta con prestaciones imprescindibles para los tiempos que vivimos especialmente para los que por negocios necesitan por ejemplo conexión garantizada a internet, tal como dispone el hotel. Lo más interesante en este caso sobre la línea adsl es que es gratuita.
La recepción está abierta las 24 horas del día, ideal para no tener que preocuparnos de la hora de vuelta al hotel. Esta zona es sencilla y, como el resto del hotel, está decorada con un estilo alegre, moderno y muy funcional a la vez que acogedor, gracias a materiales como la madera que forra algunas de las paredes.
El hotel cuenta además con una sala de juegos donde ocupar algún rato perdido, cafetería y dos terrazas, una cerrada y otra al aire libre. Esta última es un verdadero lujo, especialmente en las noches de verano que tras un día de agotador turismo nos apetezca descansar tomando una copa con el cielo castellano como techo.
Dispone también el hotel Cardeña de prestaciones como caja fuerte, servicio de lavandería y de habitaciones, guardarropa y parking. Y para los que no quieren separarse de su mascotas, decir que en el hotel se admiten animales, eso sí siempre los dueños serán responsables si causan algún daño y tendrán que pagar un recargo por su estancia en la habitación.