El hotel cuenta con 162 habitaciones diseñadas para ofrecer el mejor descanso y reposo a sus usuarios.
Las habitaciones rinden homenaje a la madera. El suelo es de madera clara y, en el cabezal, se combina un amplio espejo que llega hasta el techo, mientras que en su parte central hay una madera del mismo tono que la del suelo. Las paredes están pintadas en tonos ocres claro. Las mesas de noche ponen una nota de color marrón oscuro.
Las habitaciones tipo suite disponen de un ventanal tan grande como la pared. En este caso el color blanco es el elegido, mientras que el suelo tiene un todo de madera vieja oscura. La estancia se complementa con un baño de ensueño que maravillará a los afortunados que puedan descansar en esta estancia. Además, los huéspedes pueden elegir entre un amplio surtido de almohadas, las que más se ajustan a sus necesidades particulares.
Algunas habitaciones disponen de chimenea, lo que confiere un carácter íntimo y lleno de personalidad a estos alojamientos. Las vistas a la ciudad o a la montaña son magníficas en ambos casos, dependiendo de las preferencias del turista o ejecutivo cuál de las dos le gusta más.