La Hostería La Antigua es un pequeño alojamiento de estilo rústico y gestión familiar, situado en pleno casco antiguo de Potes, junto a la plaza Capitán Palacios. Es una opción sencilla y muy bien situada, con encanto propio de las calles empedradas y estrechas del centro histórico.
Ubicación de Hostería La Antigua
Se encuentra en la calle Cántabra, a solo 68 metros del centro de Potes, en pleno casco antiguo de calles estrechas, empinadas y empedradas. El Parque Nacional de los Picos de Europa queda a unos ocho kilómetros.
Al estar en el corazón del pueblo, rodeada de bares y restaurantes, la ubicación es uno de sus grandes atractivos, aunque también implica cierto ruido nocturno propio de una zona con vida social activa, algo que varias reseñas mencionan.
Habitaciones
Las habitaciones conservan techos con vigas de madera vistas, calefacción, televisión y, según varias reseñas, aire acondicionado. El baño es privado con ducha, y se proporcionan toallas y ropa de cama. Al estar bajo cubierta, alguna habitación tiene el techo inclinado, lo que le da encanto aunque obliga a agachar la cabeza en ciertos puntos.
Varias opiniones señalan que la insonorización entre habitaciones y frente al ruido de la calle podría mejorar, con quejas puntuales sobre el sonido de tuberías o de locales cercanos.
Zonas comunes y servicios
Cuenta con un salón compartido con televisión y terraza, además de una pequeña zona de estar con nevera y microondas a disposición de los huéspedes. En la planta baja del edificio hay dos tiendas de productos típicos de la zona. Según alguna fuente, también hay cafetería donde se sirve desayuno.
Aparcamiento y otros aspectos a tener en cuenta
No se admiten mascotas. Alguna fuente menciona zona de aparcamiento para los huéspedes, aunque, al estar en pleno casco antiguo de calles estrechas, conviene confirmar la disponibilidad real al reservar. Es posible dejar bicicletas en un garaje bajo petición, algo apreciado por quienes visitan la zona para hacer rutas ciclistas.
Entre los aspectos más repetidos en las opiniones destacan la ubicación inmejorable en pleno centro, la amabilidad y cercanía del trato familiar, y las vistas a los Picos de Europa desde algunas habitaciones.