Entrena esconde en pleno centro de su casco urbano una joya poco conocida: su castillo medieval, considerado la pieza de arquitectura civil más importante de este tipo en toda La Rioja, cuya fachada quedó siglos oculta tras viviendas adosadas hasta que un ambicioso proyecto de restauración le devolvió el protagonismo. Hoy convertido en Casa Consistorial, se alza frente a la iglesia parroquial de Nuestra Señora la Blanca, formando uno de los conjuntos monumentales más singulares de la comarca de Logroño. Los hoteles en Entrena permiten descubrir con calma este patrimonio y el resto del pueblo, cuya historia se remonta al siglo X y estuvo ligada durante generaciones a las disputas entre los reinos de Navarra y Castilla.
El alojamiento en Entrena es una opción muy cómoda para quien busca la tranquilidad de un pueblo pequeño sin alejarse de Logroño, a solo unos minutos en coche, y para quien quiere combinar historia con enoturismo: el término municipal cuenta con bodegas propias que ofrecen visitas guiadas, catas y experiencias gastronómicas con pinchos riojanos. Es, en definitiva, una base sencilla y bien situada para explorar tanto el patrimonio medieval como la cultura del vino de esta parte de La Rioja.