Altea es pequeña, pero según dónde te alojes el viaje cambia bastante. Lo que más pesa es si quieres ir andando a todas partes o moverte en coche, y si prefieres tener el pueblo o la playa al lado.
Casco antiguo
Es la zona más característica y donde se concentran los hoteles pequeños con encanto, como Hotel Abaco, Maison Salva o La Serena, además del Nomad Hotel & Spa si buscas algo más de lujo. Desde aquí llegas andando a la iglesia de la cúpula azul, a los restaurantes y a las tiendas. A cambio, las calles son empinadas y empedradas, hay poco aparcamiento y con maletas se nota, así que conviene mirar antes dónde dejar el coche.
Paseo marítimo y La Roda
Si prefieres tener la playa cerca sin subir cuestas, esta zona te deja en el mar en pocos minutos y el casco antiguo queda a un paseo. Aquí están el Gran H La Marina, a unos 100 metros de la playa de La Roda, y el Hotel Altaia, a pie de playa. Ten en cuenta que las playas de Altea son de guijarros, no de arena fina.
Cap Negret y la costa
Fuera del pueblo hay alojamientos con piscina y sitio para aparcar, más cómodos para familias o para quien viaja en coche. El Hotel Cap Negret tiene piscinas separadas para adultos y niños, el Hostal El Trovador es una opción económica en primera línea de playa, a unos 15-20 minutos a pie del centro, y Calpestabili ofrece apartamentos con acceso directo al mar a dos minutos en coche del pueblo. En el puerto deportivo están los apartamentos de Pierre & Vacances Altea Beach.
Altea Hills y el campo
Para desconectar, el SH Villa Gadea y el ZEM Wellness Clinic tienen spa y un entorno de mar y montaña, pero sin coche te vas a mover poco. Más sencillos son la Masía de Altea, en pleno campo y con parking gratuito, y el Tossal d'Altea, una antigua almazara a 500 metros del casco antiguo.
Si es tu primera vez en Altea y no quieres complicarte, el casco antiguo o La Roda son las zonas más cómodas.