Casa de estilo rústico construida en piedra y perfectamente integrada en el entorno, compuesto por espectaculares praderas verdes, colinas y bosques.
En esta pequeña casa rural le esperan una bienvenida calurosa y amable, ambiente íntimo y trato personalizado. Está situada a 5 km de Ribadesella y a tan solo 2 km de la playa.
Cuenta con 4 habitaciones con baño (una de las cuales está adaptada para personas de movilidad reducida), biblioteca, chimenea, porche/terraza, jardín y aparcamiento gratuito.
Dirección:
Pando, 2
33566-Pando
Servicios del establecimiento
Baño
- Papel higiénico
- Toallas
- Bañera o ducha
- Baño privado
- WC
- Artículos de aseo gratis
- Secador de pelo
- Ducha
Habitación
Vistas
- Vistas a la montaña
- Vistas al jardín
Exteriores
- Área de picnic
- Mobiliario exterior
- Mobiliario exterior
- Terraza / solárium
- Terraza
- Jardín
Instalaciones de la habitación
- Toma cerca de la cama
- Perchero
Mascotas
Actividades
- Ruta de bares
- Playa
- Equitación (fuera del establecimiento, de pago)
- Submarinismo (uera del establecimiento, de pago)
- Ciclismo
- Senderismo
- Piragüismo (fuera del establecimiento, de pago)
- Windsurf
- Pesca
- Campo de golf cercano
Equipamiento audiovisual y tecnológico
Internet
- Hay conexión a internet Wi-Fi disponible en las zonas comunes. Gratis.
Aparcamiento
- Hay parking gratis público en el establecimiento. No es necesario reservar.
- Parking en la calle
Servicios
- Zona TV / salón de uso compartido
- Información turística
- Servicio de habitaciones
Seguridad
General
- Área de fumadores
- Prohibido fumar en todo el alojamiento
- Calefacción
- Calefacción
- Habitaciones familiares
- Adaptado personas de movilidad reducida
- Habitaciones para no fumadores
Accesibilidad
- Adaptado para sillas de ruedas

Comentarios de los clientes
'Maria Jose fue la anfitriona perfecta y la ubicación del apartamento fue increíble ... hermosa vista a la montaña con el sonido relajante de las campanas de vaca en la mañana :) También fue un placer conocer a Coco y Mora (los dos de Maria Jose Pastores alemanes) y las cervezas frías en la nevera que nos esperaban a nuestra llegada fueron una sorpresa muy bienvenida: D'